Leiblum define el síndrome de excitación sexual persistente como "una condición en la que la mujer experimenta excitación genital sostenida, no deseada y no acompañada por sensaciones conscientes de deseo sexual. Las sensaciones persisten por un extenso período de tiempo (días, semanas o meses), y producen uno o más orgasmos. El orgasmo no resuelve la excitación genital. Las sensaciones de excitación genital son percibidas como estresantes".
No se sabe cuál es la causa de esta patología poco común, aún cuando las mujeres estudiadas por Leiblum reportan que el problema empezó "pocas semanas después de la cesárea"; "coincidió con la cesación del período"; "por probar con antidepresivos durante años"; "por el accidente y daño sufrido en mi pelvis"; "por combinaciones de medicamentos", comenta la doctora.
“Al contrario de lo que podría pensarse, una mujer con el PSAS lo pasa muy mal”, sentencia la sexóloga, "a veces se ve obligada a abandonar el trabajo. Tiene conflictos con la pareja". Para mejorar su condición puede requerir antidepresivos y psicoterapia. Más que tratamiento, Sandra Leiblum sugiere algunos recursos para sentirse mejor: uso de bolsas de hielo en el área genital, técnicas de masaje, empleo de agentes anestésicos para adormecer el área, psicoeducación, intervenciones cognitivo-conductuales y, por supuesto, la masturbación.
¿Es lo mismo que la ninfomanía?: No. La ninfomanía es un trastorno en la frecuencia, pero la mujer que la presenta siempre necesitará un estímulo: la pareja, la masturbación. La mujer con el síndrome de excitación sexual persistente no requiere un estímulo.
Fuente: DAVIES, VANESSA. Es una enfermedad tener decenas de orgasmos al día. Sexo sin tabú. www.el-nacional.com
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